EPISODIO 11
El sistema cardiovascular es otra de las áreas que me apasionan dentro de la Medicina Integrativa.
Hipertensión, palpitaciones, alteraciones de la circulación, angina, varices, sensación de pesadez en las piernas, hormigueos, calambres, trombosis o incluso pacientes que ya han pasado por situaciones graves, como un infarto agudo de miocardio, la colocación de un stent o una cirugía cardíaca.
Son situaciones muy diferentes y algunas de ellas requieren un seguimiento cardiológico riguroso. Pero todas nos llevan a una pregunta que considero fundamental:
Además de controlar el síntoma o un determinado parámetro, ¿qué podemos hacer para comprender y tratar los factores que están contribuyendo a este proceso?
Es precisamente aquí donde la Medicina Integrativa amplía nuestra mirada.
No se trata de elegir entre la Medicina Convencional y la Medicina Tradicional China.
Se trata de integrar.
Hipertensión: controlar la presión es fundamental, pero podemos mirar más allá del número
La hipertensión es un excelente ejemplo.
Hoy disponemos de medicamentos extremadamente importantes para controlar la presión arterial y disminuir el riesgo de infarto, accidente cerebrovascular, insuficiencia cardíaca, enfermedad renal y otras complicaciones.
Cuando un paciente necesita un antihipertensivo, esta medicación no debe retirarse simplemente porque iniciemos un tratamiento con Medicina Tradicional China.
Pero podemos hacernos otra pregunta:
¿Por qué esta presión está elevada?
Incluso desde la Medicina Convencional sabemos que la hipertensión es multifactorial. La edad, la genética, el peso, la alimentación, el consumo de sal y alcohol, el sedentarismo, las alteraciones renales, metabólicas y hormonales, la apnea del sueño, el estrés y otros factores pueden participar en el proceso.
En la Medicina Tradicional China ampliamos todavía más esta diferenciación.
Dos personas con exactamente los mismos valores de presión arterial pueden presentar terrenos completamente diferentes.
Podemos encontrar, por ejemplo, patrones relacionados con el ascenso del Yang de Hígado, Fuego de Hígado, Deficiencia de Yin de Hígado y Riñón, Flema y Humedad, Estasis de Sangre o diferentes cuadros de Deficiencia.
Y con frecuencia encontramos más de un patrón en la misma persona.
Por eso, no existe simplemente una “fórmula para la hipertensión”.
Existe una persona con hipertensión que necesita ser comprendida de forma individualizada.
Fórmulas Magistrales Chinas: trabajar el terreno cardiovascular
Las Fórmulas Magistrales Chinas son uno de los pilares de mi trabajo porque permiten seleccionar estrategias diferentes según el patrón que presenta cada paciente.
Podemos necesitar nutrir el Yin, regular el Yang, transformar Flema y Humedad, movilizar el Qi o trabajar la circulación de la Sangre y la Estasis.
Dentro de esta última categoría existen fórmulas clásicas muy conocidas en la Medicina Tradicional China.
Una de ellas es Xue Fu Zhu Yu Tang, tradicionalmente utilizada en patrones de Estasis de Sangre en la región del tórax y en determinados cuadros de circulación comprometida.
Otra preparación utilizada dentro de la fitoterapia china cardiovascular es Fu Fang Dan Shen Pian, basada en Dan Shen y otros componentes y tradicionalmente dirigida a la circulación sanguínea y al territorio cardiovascular.
Pero aquí existe un punto fundamental:
No prescribimos estas fórmulas simplemente porque una persona tenga angina, varices o se haya colocado un stent.
Primero necesitamos comprender el patrón, la historia cardiovascular, los medicamentos utilizados y el riesgo individual.
Esto es especialmente importante porque las fórmulas y plantas que actúan sobre la circulación pueden presentar interacciones relevantes con anticoagulantes, antiagregantes plaquetarios y otros medicamentos cardiovasculares.
Personalizar también significa saber cuándo una fórmula está indicada y cuándo no.
Angina: nunca ignorar el síntoma, incluso cuando queremos tratar la raíz
Cuando hablamos de angina, necesitamos ser especialmente cuidadosos.
El dolor o la presión en el pecho puede indicar una reducción del flujo sanguíneo hacia el corazón y necesita una evaluación médica. Un dolor torácico nuevo, intenso, prolongado o acompañado de falta de aire, sudor frío, náuseas, mareo o malestar puede representar una emergencia.
La Medicina Tradicional China no sustituye esta investigación.
Pero, después de que el paciente haya sido adecuadamente evaluado y tratado, podemos trabajar de forma complementaria.
He acompañado a pacientes cardiovasculares que, después del tratamiento convencional —incluida la colocación de un stent cuando ha sido necesaria—, han integrado también cambios de hábitos y Medicina Tradicional China y han presentado una evolución muy positiva, con una mejora importante de la sintomatología y de la calidad de vida.
Esto no significa atribuir la desaparición de la angina exclusivamente a las Fórmulas Magistrales.
Significa comprender que el paciente cardiovascular puede continuar siendo cuidado después del procedimiento que resolvió la situación más urgente.
Porque colocar un stent puede ser fundamental para tratar una obstrucción coronaria, pero el seguimiento no termina ahí.
Necesitamos continuar trabajando sobre los factores que favorecieron el desarrollo de la enfermedad cardiovascular.
Después de un infarto o de una cirugía cardíaca, el trabajo continúa
Un infarto agudo de miocardio es un evento grave.
El tratamiento agudo, la reperfusión cuando está indicada, los medicamentos cardiovasculares y el seguimiento especializado son indispensables.
Pero después de que termina la fase aguda surge una cuestión muy importante:
¿Cómo vamos a cuidar de este organismo a partir de ahora?
Es en este momento cuando la Medicina Integrativa puede tener un papel muy interesante como complemento de la rehabilitación y de la prevención secundaria.
Necesitamos observar la presión arterial, el colesterol, la glucemia, el peso, la alimentación, la actividad física, el tabaquismo cuando está presente, el sueño, el estrés, la salud emocional y la adherencia al tratamiento.
Y, cuando sea apropiado, podemos integrar también la Medicina Tradicional China y las Fórmulas Magistrales, teniendo siempre en cuenta el estado clínico y los medicamentos del paciente.
No buscamos simplemente que la persona “no tenga otro infarto”.
Buscamos ayudarla a construir un terreno cardiovascular más saludable y una mejor calidad de vida.
Estasis de Sangre: un concepto central en la Medicina China
Dentro de la Medicina Tradicional China existe un concepto muy importante cuando hablamos de circulación: la Estasis de Sangre.
No debemos confundirla directamente con trombosis, aterosclerosis o cualquier diagnóstico vascular de la Medicina Convencional. Son lenguajes médicos diferentes.
Dentro del razonamiento tradicional, la Estasis puede estar relacionada con manifestaciones como determinados dolores fijos, alteraciones de la circulación, coloración violácea y otros signos que evaluamos conjuntamente con el pulso, la lengua y la historia clínica.
Cuando identificamos este patrón, podemos utilizar estrategias para movilizar la Sangre y mejorar su dinámica dentro del modelo de la MTC.
Es aquí donde determinadas Fórmulas Magistrales tradicionalmente utilizadas para movilizar la Sangre pueden entrar en el tratamiento.
Pero, nuevamente: cuanto más complejo es el paciente cardiovascular, más importante es integrar ambos conocimientos.
Trombosis: prevención y seguimiento exigen seguridad
La trombosis merece una diferenciación todavía más clara.
Una trombosis venosa profunda o una embolia pulmonar puede representar una situación potencialmente grave y necesita un diagnóstico y un tratamiento médico específicos, frecuentemente con anticoagulación.
No sustituiríamos este tratamiento por una Fórmula Magistral China.
Podemos, sin embargo, cuando sea clínicamente apropiado, pensar en un abordaje integrativo complementario y trabajar sobre factores modificables de riesgo, movilidad, peso, alimentación, inflamación metabólica y salud vascular global.
Cualquier fórmula china utilizada en este contexto necesita ser evaluada cuidadosamente debido al riesgo de interacción con anticoagulantes o antiagregantes.
Tratar desde la raíz nunca puede significar perder la seguridad.
Varices, pesadez en las piernas, hormigueos y calambres
No todos los problemas circulatorios están en el corazón.
Hay pacientes que llegan a la consulta diciendo:
“Mis piernas se sienten muy pesadas.”
“Tengo muchas varices.”
“Se me hinchan las piernas al final del día.”
“Tengo hormigueos.”
“Me despierto con calambres.”
Estos síntomas también merecen una investigación porque pueden tener causas venosas, arteriales, neurológicas, metabólicas, musculares o estar relacionados con determinados medicamentos.
Después de comprender la causa, podemos integrar diferentes estrategias.
En la Medicina Tradicional China podemos investigar la presencia de Estasis de Sangre, Humedad, Deficiencia de Qi u otros patrones y seleccionar el tratamiento correspondiente.
Además de las Fórmulas Magistrales, el movimiento, el fortalecimiento muscular, la alimentación, la hidratación, el control del peso cuando sea necesario y evitar largos períodos de inmovilidad forman parte de un cuidado cardiovascular mucho más amplio.
Palpitaciones: el corazón también conversa con el Shen
Las palpitaciones son otro ejemplo de cómo un único síntoma puede tener muchos orígenes.
Pueden estar relacionadas con arritmias, alteraciones de la tiroides, anemia, cafeína, medicamentos, estrés, ansiedad y muchas otras situaciones.
Por eso, cuando es necesario, investigamos a través de la Medicina Convencional con electrocardiograma, Holter, análisis de laboratorio o valoración cardiológica.
Pero en la Medicina Tradicional China también observamos el Corazón y el Shen.
Podemos encontrar palpitaciones acompañadas de insomnio, ansiedad, agitación, cansancio, sensación de vacío, alteraciones emocionales u otros signos que nos ayudan a comprender el patrón energético.
Una vez más:
No tratamos simplemente la palpitación. Tratamos el terreno en el que esa palpitación está apareciendo.
Corazón, emociones y estilo de vida
No podemos hablar del sistema cardiovascular sin hablar del estrés.
El estado emocional influye en la frecuencia cardíaca, la presión arterial, el sueño, la alimentación, la actividad física y numerosos comportamientos relacionados con el riesgo cardiovascular.
En la Medicina Tradicional China, el Corazón tiene una relación profunda con el Shen, que podemos comprender dentro de este sistema como una dimensión relacionada con la conciencia y el estado mental y emocional.
Y el Hígado, a través de su relación con el libre flujo del Qi, también aparece con frecuencia cuando existe tensión, irritabilidad, frustración o Estancamiento.
Esto no significa decir que una emoción “haya causado” un infarto o una hipertensión.
Sería una simplificación.
Significa reconocer que no podemos separar completamente el corazón que bombea sangre de la persona que vive, siente, duerme, se alimenta y responde diariamente al estrés.
¿Y podemos disminuir los medicamentos?
Esta es una pregunta que aparece con frecuencia.
Mi objetivo nunca es retirar un medicamento simplemente para decir que el paciente ya no lo necesita.
Mi objetivo es mejorar el estado global de la persona.
Cuando trabajamos la alimentación, el movimiento, el peso, el sueño, el estrés y otros factores de riesgo e integramos, cuando está indicada, la Medicina Tradicional China, algunos parámetros pueden mejorar significativamente.
Y si la presión arterial u otros parámetros cardiovasculares cambian, el médico responsable puede reevaluar las dosis y la necesidad de determinados medicamentos.
En algunos pacientes puede ser posible reducir la medicación. En otros, continuará siendo necesaria.
El éxito del tratamiento no puede medirse simplemente por el número de comprimidos.
El verdadero objetivo es disminuir el riesgo, mejorar la función, los síntomas y la calidad de vida.
Prevenir antes del evento y cuidar después de él
Quizás este sea uno de los mensajes más importantes de este episodio.
No necesitamos esperar a que ocurra un infarto para empezar a cuidar el corazón.
Podemos actuar antes.
Podemos acompañar a una persona con hipertensión, alteraciones metabólicas, sedentarismo, estrés, problemas circulatorios u otros factores de riesgo y trabajar profundamente sus hábitos y su terreno.
Pero también podemos actuar después.
Después de un stent.
Después de un infarto.
Después de una cirugía cardíaca.
Después de una trombosis.
Siempre respetando el tratamiento cardiológico y comprendiendo cuál es el espacio seguro del abordaje complementario.
Esta es la esencia de la Medicina Integrativa:
utilizar aquello que la Medicina Convencional hace extraordinariamente bien y, al mismo tiempo, ampliar el cuidado para comprender a la persona como un todo.
Las Fórmulas Magistrales Chinas pueden formar parte de este proceso, pero nunca de forma aislada.
Necesitamos hablar de alimentación.
Movimiento.
Sueño.
Peso.
Estrés.
Emociones.
Tabaquismo.
Alcohol.
Metabolismo.
Seguimiento médico.
Y, principalmente, de constancia.
Porque cuidar del sistema cardiovascular no significa solamente hacer que la presión baje o tratar una arteria cuando ya está obstruida.
Significa preguntarnos:
¿Qué llevó a este organismo hasta aquí?
¿Qué podemos todavía transformar?
¿Y qué podemos hacer para que este corazón y estos vasos tengan mejores condiciones para seguir funcionando a lo largo de los próximos años?
Esto es lo que me fascina de la Medicina Integrativa.
No elegir entre tratar el evento o tratar el terreno. Hacer ambas cosas, cada una en su momento y con la herramienta adecuada.
Porque cuidar el corazón desde la raíz también significa prevenir, tratar, acompañar y transformar la forma en la que cuidamos nuestra salud a lo largo de la vida.