Episodio 4
Cómo transformar tu salud desde los primeros minutos de la mañana
Todos buscamos la salud.
Leemos libros.
Probamos dietas.
Tomamos suplementos.
Buscamos tratamientos.
Pero existe algo mucho más poderoso que cualquier técnica aislada:
los hábitos que repetimos cada día.
No es lo que hacemos una vez lo que transforma nuestra salud.
Es aquello que hacemos todos los días.
Así como nos cepillamos los dientes sin cuestionarlo, también podemos aprender a «cepillar» nuestro cuerpo, nuestra mente y nuestra energía cada mañana.
Y la buena noticia es que no hace falta esperar al lunes, al próximo mes o al próximo año.
Siempre existe un nuevo comienzo.
Siempre podemos hacer un «restart».
Hoy puede ser ese día.
La salud se construye en el día a día
Muchas personas piensan que alcanzar el equilibrio significa llegar a un punto donde ya no hace falta hacer nada más.
Pero la realidad es otra.
La salud es un proceso vivo.
Todos tenemos días buenos y días difíciles.
Hay días en los que olvidamos nuestras rutinas.
Otros en los que estamos cansados.
Otros en los que sentimos que retrocedemos.
Y no pasa nada.
Lo importante no es ser perfecto.
Lo importante es volver.
Volver hoy.
Volver mañana.
Volver las veces que sean necesarias.
Empezar el día define cómo vivimos
La forma en que comienza nuestra mañana suele marcar la energía con la que vivimos el resto del día.
Por eso me gusta empezar creando un momento de presencia.
No hablo necesariamente de religión.
Hablo de espiritualidad.
De conectar con algo más grande que nosotros.
Puedes llamarlo Dios.
Puedes llamarlo Universo.
Puedes llamarlo Fuente.
Lo importante es recordar que no estamos separados de la vida.
Basta un minuto.
Una respiración.
Una oración.
Una meditación.
Un instante de silencio.
La presencia cambia nuestro estado
Hay una diferencia enorme entre hacer las cosas en piloto automático y vivirlas desde la presencia.
Por eso me gusta preguntarme cada mañana:
¿Quién decido ser hoy?
¿Quiero vivir este día desde la alegría?
¿Desde la calma?
¿Desde la gratitud?
¿Desde la confianza?
Nuestro estado interior influye profundamente en nuestra biología.
Y muchas veces basta un pequeño gesto para cambiar completamente nuestra energía.
Cuando siento que estoy entrando en un estado de tensión, simplemente abro los brazos, respiro profundamente y hago un pequeño «reset».
Como si le dijera al cuerpo:
Empezamos de nuevo.
Despertar el Qi
Muchas personas lo primero que hacen al despertar es mirar el teléfono móvil.
Sin embargo, ese primer contacto ya coloca al cerebro en un estado de sobreestimulación.
Prefiero que el primer contacto del día sea conmigo misma.
Con mi respiración.
Con mi cuerpo.
Con mi energía.
Siempre que sea posible, evita dormir con el móvil junto a la cabeza y procura que el despertador esté lejos de la cama.
Tu sistema nervioso te lo agradecerá.
Dormir también forma parte del tratamiento
En Medicina Tradicional China, entre las 23:00 y la 1:00 comienza el horario de la Vesícula Biliar.
Idealmente, a esa hora ya deberíamos encontrarnos en sueño profundo.
Por eso la higiene del sueño comienza mucho antes de acostarnos.
Menos pantallas.
Menos estímulos.
Más silencio.
Más lectura.
Más descanso.
Dormir bien también es una forma de medicina.
Mi rutina de la mañana
Después de despertar, me gusta activar suavemente mi energía.
No es una obligación.
Es un regalo que me hago.
Suelo comenzar con:
- Frotar las manos hasta generar calor.
- Colocar ese calor sobre los ojos.
- Respirar profundamente hacia el abdomen.
- Activar el Dan Tian inferior.
- Masajear las orejas
- Dar pequeños golpecitos sobre la región de los riñones.
- Masajear el rostro
- Masajear el cuero cabelludo.
- Realizar torsiones suaves para movilizar la energía.
- Hidratarme (preferencialmente agua tibia, y puedo adicionar algo de flor de sal o agua de mar)
- Respirar el aire de la mañana.
Son prácticas sencillas.
Pero cuando las repetimos cada día, generan cambios profundos.
El Dan Tian: nuestro centro energético
En la tradición taoísta, el Dan Tian representa nuestro campo de cultivo energético.
Existen tres grandes centros:
Dan Tian Superior
Relacionado con el Shen, la claridad mental y la conciencia.
Dan Tian Medio
Relacionado con el corazón, las emociones, la compasión y la conexión con los demás.
Dan Tian Inferior
Relacionado con nuestra energía vital, estabilidad, fuerza y capacidad de regeneración.
Cultivar estos tres centros es cultivar nuestra salud.
Un minuto que puede cambiar el día
Existe una práctica taoísta llamada Wu Wei.
Consiste, simplemente, en no hacer nada.
Solo un minuto.
Sin controlar.
Sin luchar.
Sin intentar resolver problemas.
Solo estar.
Ese pequeño espacio de silencio muchas veces vale más que horas de preocupación.
Escribir también sana
Junto a mi cama siempre tengo un cuaderno.
Allí escribo:
¿Qué quiero dejar fluir hoy?
¿Qué necesito soltar?
¿Qué soñé esta noche?
¿Qué intención quiero sembrar para este día?
Escribir nos ayuda a ordenar la mente y escuchar aquello que muchas veces pasa desapercibido.
El primer encuentro del día
Y antes de salir de casa, hay un hábito que considero profundamente transformador.
Mirarme al espejo.
Mirarme de verdad.
A los ojos.
Sonreír.
Y decirme algo bonito.
Al principio puede parecer extraño.
Pero con el tiempo comprendemos que también necesitamos aprender a hablarnos con amor.
Porque la persona con la que más conversamos a lo largo de la vida somos nosotros mismos.
La salud empieza antes del desayuno
La Medicina Integrativa nos enseña que la salud no se construye únicamente en la consulta médica.
Se construye en nuestras decisiones cotidianas.
En cómo respiramos.
En cómo pensamos.
En cómo dormimos.
En cómo nos alimentamos.
En cómo tratamos nuestro cuerpo.
Y, sobre todo, en cómo empezamos cada nuevo día.
No necesitas hacerlo perfecto.
Solo necesitas empezar.
Porque cada mañana es una nueva oportunidad para cuidar de ti.
Y ese es, precisamente, el verdadero significado de cuidar la salud desde la raíz.